El cansancio, única palabra que tiñe mi cuerpo de color grafito
amoldando mis sentidos en contra de mi equilibrio
el agotamiento secuestra la fuerza y la voluntad no puede
rescatar las ganas de vivir desde aquel ominoso
estanque custodiado por la angustia,
solo puedo descansar
en el lugar que no existe
en el lugar que no se ve
en el lugar que no quiere ser interrumpido
muy lejos de este hogar que me han creado
sin embargo, permanezco como invitado,
como extranjero, como primo de los seres humanos,
enredado entre risas fingidas y felicidades creadas,
pero jamas creídas.
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