jueves, 2 de mayo de 2013

Axia

Desprovisto de palabras,
encuentro casual,
una mirada instantánea
admiración natural,
se detiene el tiempo
la presencia que silencia

existiendo para guiar a las estrellas,
que aunque con luz propia perderían su camino,
pasión inacabada,
persistencia inagotable,
paciencia irreductible,
lugar de paz en al cua la voluntad
cuidaba su raíz

Soledad asesinada por tu compañía inmediata
absorbido por la soberbia tempestad de la razón,

inconsecuente, 
negligente, 
abismado 
caído, 
fracturado,

entre despedidas de la falta, 
la exigencia de otro, 
el curso de una historia que termina en el abismo mismo 
del oscuro reinado de la demencia y el delirio,
que deja un residuo imposible de reciclar
solo la permanencia de una memoria sin descanso

salvavidas de arena, 
soga de sal,  
regalo involuntario, 
intención de nada, 
terror arraigado, 
paz arrebatada.
huella encriptada

Nos vemos del otro lado
frente a la certeza 
de tu cercanía a un de Dios

huida

el altar de arena se derrumba con el viento del egoísmo
el trono cae y con el un imperio de elecciones
el camino se nutre de la traición quien nubla el juicio
y desata el profundo y colosal sentimiento de bondad fingida,

la vasija del orgullo es inundada por la traición,
las fracturas lentamente moldean los miedos
los cuales sobreviven al licor impropio
de rizas impuras, de letras roídas, de miradas perdidas
el cántico que exagera, la melodía que desaparece
un latido que vierte incertidumbre, que no perdona,
una embriaguez que azota, que exige,que elige mudarse a aquel lugar que cobijaba lo que no se escucha.