el altar de arena se derrumba con el viento del egoísmo
el trono cae y con el un imperio de elecciones
el camino se nutre de la traición quien nubla el juicio
y desata el profundo y colosal sentimiento de bondad fingida,
la vasija del orgullo es inundada por la traición,
las fracturas lentamente moldean los miedos
los cuales sobreviven al licor impropio
de rizas impuras, de letras roídas, de miradas perdidas
el cántico que exagera, la melodía que desaparece
un latido que vierte incertidumbre, que no perdona,
una embriaguez que azota, que exige,que elige mudarse a aquel lugar que cobijaba lo que no se escucha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario